sábado, 3 de marzo de 2012

Capítulo 10: La fiesta sorpresa

Salimos de la habitación. Eric me lleva de la mano hacia el piso de abajo, donde me espera un montón de gente que actúa de la misma manera que antes. Nadie excepto Anne, David, Josh, Lily y Paaul se ha dado cuenta de que he desaparecido un rato de la fiesta.

Busco a Anne entre la gente, está de pie junto a Paaul, ambos miran impresionados hacia algo o alguien que está en el jardín, intento ver un poco más para averiguar de que se trata pero no lo consigo. Varios familiares hablan conmigo, aunque la mayor parte del rato Eric es el que responde por mí ya que se ha dado cuenta de que mi mente está en otra parte. Sigo dirigiendo la mirada fuera, buscando que es lo que impresiona tanto a mis amigos y de repente la veo. La sensación de mareo vuelve a aparecer solo que esta vez Eric está a mi lado y evita que me ocurra nada, me lleva hacia el jardín y me sienta en una de las hamacas, la que está alejada de la gente.
-¿Qué ocurre?
-¿Esa chica que está ahí, tonteando con mi primo Josh, no es tu hermana?-pregunto confundida mientras el gira la cabeza para comprobarlo
-No puedo creer que esté aquí, le dejé bien claro que no quería verla cerca de ti-empieza a decir cada vez más enfadado
-Por favor tranquilízate, Ash se está acercando y no me apetece montar un numerito
-No es un numerito, es que le prohibí terminantemente que se acercara a ti, literalmente,  y ahora se ha colado en tu propia fiesta de cumpleaños
-No te preocupes más, tengo el presentimiento de que no se va a quedar mucho rato-le digo, y al instante Josh tropieza y le derrama encima los dos vasos que acababa de coger, Katherine se pone histérica y la veo de acercarse a nosotros, en ese momento María, que se ha percatado, entretiene un poco a Ash.
-Buenas noches Claire-me dice-, supongo que se os habrá perdido mi invitación por el correo, así que me había acercado a felicitarte, hasta que tu primo me ha derramado la bebida encima
-No sabes cuanto lo siento-le contesto, deseando que se largue
-El caso es que me voy ya a casa, Eric, me llevo tu coche. Necesito cambiarme y luego voy a un nuevo local, así que no me esperes despierto-le dice con una sonrisa maliciosa
-No te preocupes, no pensaba hacerlo. Y no se te ocurra hacerle nada a mi coche
-Tranquilo hermanito, y tú-me dice ahora a mí- ten cuidado con lo que haces con él-me dice riéndose de nuevo de una manera que me eriza la piel

Ash, que consigue sortear a María, le hace una señal a Eric, éste, no se como, consigue darse cuenta y empieza a empujarme suavemente hacia el interior de la casa, otra vez. Una vez allí vuelven a apagar las luces y sólo se consigue ver a Ash, por las velas de la tarta que sujeta y algunos flashes de cámaras. La gente comienza a cantarme cumpleaños feliz, y yo, como siempre, me sonrojo, soplo las velas, y doy las gracias a todo el mundo por haber venido. Ash saca botellas de sidra y todos brindamos, un poco más tarde algunos familiares se despiden y comienzan a marcharse. Sobre las dos de la madrugada solo quedamos: el tío Ben, la prima Lily, los tíos Peter y Charlotte junto a Josh y Christina (que está medio dormida y cuya cabeza está apoyada en el hombro de Lily), la tía Emma (también casi dormida) con el primo David, el tío Johnny, Ash, Anne, Paaul, Rebeca, Eric y yo.
-Creo que es hora de que nosotros también volvamos al hotel-dice el primo David, despertando a su madre y ayudándola a caminar
-Deja que te ayude-dice la tía Charlotte-, nosotros vamos al mismo hotel, ¿te importa llevarte también a Christina al coche y os acompañamos?
-En absoluto, las dejo a las dos y me las llevo al hotel. Buenas noches a todos, ha sido una fiesta impresionante, nos vemos mañana
-Lo mismo digo, ¡os veo mañana!-comienza a decir Josh- ¿Tú también vendrás?-le pregunta a Eric
-Solo si Claire quiere-le contesta educadamente
-Jo, otros diez dólares menos-dice mientras ayuda a llevar a su hermana al coche. No puedo creerme que haya vuelto a apostar…
-C yo también estoy exhausta, ¿te veo mañana en la cena?-me pregunta Lily, ayudando a su padre a levantarse para irse
-Allí estaré, aunque aún no sé muy bien a donde vamos-le contesto con una sonrisa mientras me despido de ella también
-Pues si os vais todos supongo que yo también tendré que irme-dice el tío Johnny
-Puedes quedarte a dormir en el cuarto de invitados-le sugiere Ash
-Tranquila, tengo reserva en el Four Seasons, ¿quieres que os acerque a casa?-le pregunta ahora a Rebeca
-La verdad es que me harías un gran favor-le contesta ella, tonteando un poco mientras él le ofrece el brazo para agarrarse.
-C, te vemos el domingo, o mañana por la tarde por el portátil, buenas noches amor-se despide Anne

Ya se han marchado todos los invitados, o bueno, casi todos, solo quedamos Ash, Eric y yo. Me quito los tacones y los dejo al lado del sofá, descansando al fin los pies.
-Eric, ¿querrías quedarte a dormir?-le pregunta Ash, a lo que me quedo estupefacta- Es que antes he oído que tu hermana se ha pasado y se ha llevado tu coche, así que si quieres…
-Es muy amable por tu parte pero no quiero molestar-contesta cortésmente
-¡Venga ya! Si precisamente lo que menos haces es molestar, de verdad que si quieres puedes quedarte, incluso puedes dormir con Claire, pero sin cosas raras-dice ahora mirándome fijamente
-¡Ash!-contesto sonrojándome- No me puedo creer lo que acabas de decir…
-Acepto la invitación-contesta Eric-, ni siquiera me apetece llegar a casa, seguro que mi hermana está con alguien…
-Entonces ya podéis ir a la habitación, no os preocupéis por el desorden, mañana vienen a limpiarlo todo
-Bueno, entonces supongo que buenas noches-le digo a Ash.

Eric se despide y los dos subimos las escaleras de la mano. Una vez en mi habitación entro al cuarto de baño, me desmaquillo, me recojo el pelo en un moño un tanto despeinado y me pongo el pijama. Para cuando salgo, Eric está sentado en la cama, esperándome.
-¿Estás cansada?-me pregunta
-No mucho, ¿y tú?-le digo, metiéndome dentro de la cama y ofreciéndole entrar conmigo
-Tampoco, por cierto, respecto a lo del libro y demás…
-Tranquilo, ya hablaremos de eso el domingo, ahora simplemente, disfrutemos del momento-le digo acurrucándome a su lado
-¿Seguro que no prefieres que duerma abajo? Porque puedo dormir en el sofá, o algo
-No puedo estar más segura, ¿qué hay mejor que despertarte junto a la persona que amas, justo el día después de tu cumpleaños?
-Creo que hay otra cosa pero…para otro momento-dice mirando hacia otro lado para que no vea que se ha sonrojado
-¿Estás seguro?-le digo cogiendo su barbilla y acercándole a mí-Porque la noche podría ser aún más memorable-insisto mientras deshago el moño y le doy un beso suave
-La verdad es que…tampoco estoy tan cansado…-me dice devolviéndome el beso 
-Eso suponía-le digo abrazándolo, dándole mordisquitos en el cuello
-¿Estás segura?-me pregunta entre besos
-Nunca he estado tan segura como ahora-le contesto, entonces nos envuelve entre las sábanas y paso lo que creo que es la mejor noche de mi vida…

miércoles, 29 de febrero de 2012

Sitios y lugares :)

 Aparcamiento insti
 Casa de Anne
 Casa de Eric
 Casa de Paaul
 Caseta de Jake
 Parque para perros
 Parte del piso de arriba(mi casa)
 Piscina

Y en esta página se puede ver tanto el piso de abajo como el de arriba en 3D (mi casa) :) ~> http://es.homestyler.com/designer/a074e0dc-53a0-4f85-bad7-1fd2cbd5b9c8

martes, 16 de agosto de 2011

Capítulo 9: Confusiones


Noto una extraña confusión, de repente, sin saber como, me encuentro tumbada en una toalla, hace sol, escucho sonidos de pájaros y también del mar. Me incorporo y miro a mí alrededor, en busca de algo, o más bien de alguien. No se ve a absolutamente nadie, la playa en la que me encuentro está desierta. Miro hacia los aparcamientos y veo un impresionante miata rojo, no hay nadie dentro, y luego, sin saber como, caigo de nuevo en la toalla y todo se desvanece en un precioso recuerdo.

Abro los ojos, ahora estoy en mi habitación, María está leyendo una revista y Eric está a mi lado, esperando, no sé el qué, pero tiene una mirada perdida que no había visto nunca.
-¿Eric?-pregunto insegura
-¿Claire? ¿Cómo te encuentras? ¿Estás mareada? ¿Qué has sentido? Si me permites un momento te juro que puedo explicarte que ha pasado-dice sin parar de hacer gestos con las manos
-Estoy bien, no estoy mareada, me he sentido mejor que nunca, al principio un poco confusa aunque ahora estoy mejor que bien, y si dejas de hablar podremos estarlo los dos-digo agarrándole por la corbata y acercándolo a mi para finalmente besarle tan intensamente como hace varios días, cuando se fue la luz
-Wow, desde luego sí que estas bien-dice María mirándonos desde una silla y sonriendo- Si no os importa, abajo hay una fiesta y aún tenemos que explicarte una cosa-Al decir eso paro de inmediato. ¡Se me había olvidado completamente!
-Vale, para empezar, tengo que confesarte una cosa, estoy completamente enamorado de ti desde la primera vez que te vi.-me dice Eric mirándome, ahora muy seriamente
-Eric, eso no es nada que no supiera, y sabes que mis sentimientos hacia ti también son los mismos
-No es solo eso, y no es desde que te vi en el instituto por primera vez sino desde que te vi aquel día en la fiesta que organizaron tus padres, aquella fiesta para inaugurar la casa en la que acabamos escondidos en tu trastero, jugando con aquel viejo libro, cuando imaginábamos que teníamos poderes mágicos y imaginábamos como seríamos de mayores…-me dice ahora cogiéndome las manos y refugiándolas entre las suyas
-Ya no me acordaba de eso…-digo sonrojándome y mirando hacia otro lado recordando momentos preciosos
-¿Te acuerdas de aquel viejo libro?-me pregunta ahora María
-Sí, creo que está guardado con los demás libros de papá en una de las cajas del trastero ¿por qué?
-No está en una de las cajas con los demás libros-dice Eric, de nuevo con la mirada perdida
-¿Qué es lo que quieres decir con eso?-pregunto de nuevo confusa
-Quiero decirte que no está en una de esas cajas porque me lo dio a mí, el día del accidente, de algún modo el sabía lo que iba a pasar, me contó que iba a ocurrir algo horrible y también me dijo que ibas a estar en el hospital, que Ash se mudaría aquí contigo y que en cuanto pudiera tendría que empezar a buscarte, que quería que supieras la verdad, y también hay una carta que escribió para ti en ese libro
-¿Me estás diciendo que mi padre era adivino y que además sabía que iba a morir y que algún día tú y yo nos encontraríamos de nuevo?
-No era adivino, era mago, tenía magia, y también me dijo que los que son como nosotros solo pueden enamorarse una vez, y que ocurre cuando eres pequeño, le ves, y no sabes como pero al cabo del tiempo acabas estando junto a esa persona
-¿Y lo sabes porque también eres mago, no?-digo ahora, harta de oír lo que dice de mi padre
-Lo soy, porque mi padre también lo era, ambos sabían que íbamos a acabar juntos, y que podríamos salvarnos si en algún momento vienen a por nosotros…
-Espera espera, ¿venir a por nosotros?
-Sí, los brujos, y por favor no los confundas con nosotros. Antes de que lo preguntes, los brujos son los que practican la brujería, y están vinculados a la magia negra, cosa que nosotros nunca practicamos-me responde ahora María
-Así que ahora tú también eres maga ¿no?-respondo enfadada
-No, yo no soy maga, soy la hija de un chamán, cosa también diferente a la brujería y a la magia ya que nosotros somos una especie de curanderos, tenemos unas creencias y tradiciones diferentes a las del resto y curamos el sufrimiento del ser humano
-Genial, ahora no solo me entero de que hay magos en este mundo sino que también hay brujos y chamanes
-Claire, se que es complicado, al principio yo también estaba enfadado, e incluso tomé a mi padre como un loco, pero después, cuando practicas y te das cuenta de lo que puedes hacer, es fascinante-me dice ahora Eric.
-Eric podría mostrarte algún truco para que nos creas, además, si no nos crees puedes mirar el tatuaje que está empezando a aparecer en tu costado izquierdo-intento tranquilizarme aunque me quedo atónita cuando oigo lo del tatuaje. Miro en mi costado y veo una pequeña palabra: Magic. Y al instante después me doy cuenta de que estoy en ropa interior. Eric al ver mi cara se da cuenta de lo que ocurre y me pasa el vestido que llevaba puesto y luego hace que los tacones, que estaban en la puerta de la habitación, vengan volando hasta mis pies. Mis ojos están abiertos como platos y me cuesta elegir la frase adecuada…
-¿Cómo has hecho que mis zapatos vuelen hasta aquí?-digo finalmente gesticulando con las manos. Eric me mira, aún serio
-Ya te lo he explicado, magia, y no he hecho que vuelen, sino que leviten ¿vale? Volar me parece un término equivocado
-Está bien, has hecho que mis zapatos leviten, con magia… ¿Puedo hacer lo mismo?-digo ahora con brillo en los ojos
-¿En serio? Tus zapatos levitan y después de todo lo que te he dicho te preocupa poder hacer lo mismo…Tu padre tenía razón, esto va a encantarte-contesta ahora con una de esas sonrisas que me encantan mientras vuelve a cogerme de las manos para ayudarme a ponerme en pie y abrocharme el vestido.-Ahora vamos a hacer lo siguiente, sé que estás loca por hacer lo mismo pero en este momento no puedo explicarte como, vamos a bajar a tu fiesta y vamos a fingir que solo a sido un mareo, y, mañana, o seguramente el domingo, te explicaré todo lo que me pidas, aunque antes, quiero que tengas esto-saca una caja grande de debajo de la mesa, no puedo creer que no me diera cuenta de que estaba ahí, y me la entrega
-¿Qué es esto?-pregunto extrañada
-Tu regalo, no es el de tu padre, pero hay ciertas normas que hay que seguir, como la de que cada mago tiene su propio libro y…-no le dejo decir más, le quito precioso lazo rosa, levanto la tapa y ahí está, entre un montón de confeti de colores, un libro, mi libro, mi propio libro. Al instante intento abrirlo, al coger el libro veo un pequeño sobre escondido donde estaba hace pocos segundos y al abrirlo veo una preciosa cadena con una pequeña llave colgando de ella. Sin saber por qué meto la llave en la cerradura del libro y éste se abre. Empiezo a mirarlo y veo que las páginas están en blanco.
-Eric...tengo una pequeña duda, si es un libro de hechizos, ¿por qué está en blanco?
-Si es que no me dejas acabar las frases-dice con otra de esas sonrisas traviesas que me encantan-, cada vez que aprendas como hacer algún hechizo o truco aparecerá ahí. Como aún no sabes nada el libro está en blanco. Todo lo que aprendas aparecerá en el libro, y, el domingo te daré el de tu padre
-¿Chicos?-dice alguien desde la puerta-¿Cómo está Claire?-reconocería esa voz en cualquier lugar, es la prima Lily, tan preocupada como siempre, aunque en este caso, la comprendería
-Estoy vistiéndome-contesto sin pensar
-¡Claire!-su voz suena ahora más feliz- Tienes que darte prisa, Ash está buscándote para soplar las velas y nadie se ha dado cuenta de que has subido, aunque no tardarán en descubrirlo
-Tranquila, ya voy, solo voy a beber un poco de agua-le contesto peinándome un poco con las manos y comprobando mi aspecto antes de salir-. Vamos chicos, aún no ha acabado la noche
-Si no te importa, yo bajo primero, voy a intentar entretener a Ash, seguro que no pueden encender las velas si no las encuentra ¿verdad?-me dice guiñándome un ojo mientras se va, dejándonos solos en mi habitación
-Bueno, creo que este será el único momento que podamos estar solos el resto de la noche-digo acurrucando la cabeza en el pecho de Eric. Cierro los ojos, noto su respiración cerca de mi cara pero aún así no me aparto. Huele increíblemente bien y de repente oigo que el pestillo de la habitación se cierra.
-¿Claire?
-¿Sí?-digo, aun abrazada a él y mirándole embobada
-¿Sabes que acabas de cerrar el pestillo?-me dice mirándome
-¿Cerrar el pestillo? Si no me he movido de tu lado-digo, aún con los ojos cerrados. Pero no hace falta que conteste, pues caigo en la cuenta yo solita, he hecho magia por primera vez…y ha sido para encerrarnos en el cuarto…
-¿En qué pensabas?-me dice cogiéndome en brazos como aquel día en la playa
-Pues, en que quizá María quería darnos un poco de intimidad, ya que no vamos a poder estar solos en lo que queda de fiesta y luego…no he querido que nadie nos molestara
-¿Así que te quedarías aquí conmigo, encerrada, a sabiendas de que abajo esta casi toda tu familia?
-Por supuesto-le digo pasando mis brazos por su cuello y dándole un pequeño beso-¿Qué piensa usted al respecto Sr. Sanders?
-Que sería descortés dejar a sus invitados sin su anfitriona, aunque tampoco estaría bien dejarme aquí solo-dice, robándome otro pequeño beso
-Entonces, dicho y hecho, no querría ser descortés con nadie, con lo cual, tendrá usted que acompañarme a la fiesta tan maravillosa que nos espera abajo-digo repitiendo su gesto
-Lo haré con una condición, no separarme de usted en toda la noche-me dice ahora con una mirada tierna
-Ni esta noche ni nunca-le digo ahora dándole un último beso, esta vez más intenso, antes de ponernos en marcha para la fiesta.


viernes, 5 de agosto de 2011

Capítulo 8: situación extraña


-C, ¿podemos pasar?-me pregunta sin entrar del todo.
-Claro-digo mientras me cambio de zapatos y me pongo unos tacones de cuña mucho más cómodos
-Lo primero, volver a felicitarte y a pedirte perdón, y lo segundo, quiero presentarte a alguien-me dice mientras hace pasar a una chica a la habitación.- Esta es María-me dice con acento español presentándome a la chica que acaba de pasar. Tiene una tez de un tono oliváceo, es morena y tiene unos impactantes ojos azules
-Encantada-le digo educadamente
-Igualmente-contesta con una sonrisa-, por cierto, felicidades, y siento haberme colado en tu fiesta
-Tranquila, no pasa nada, cuantos más mejor-le digo con una sonrisa
-¿Me dejáis seguir?-dice Eric- Gracias-contesta cuando nos callamos- Como iba a decir, conocí a María en uno de mis viajes y desde entonces a estado ayudándome bastante. Y he pensado que también podría ayudarte a ti
-Eric, me parece estupendo que te ayudara con todo el tema de tu hermana y eso pero, ¿en qué se supone que puede ayudarme? Porque si es en deshacerme de Abby la escucharé encantada
-No es en eso-me contesta con una sonrisa-, aunque también podría. Me refiero a tus constantes mareos y a tus caídas repentinas. Y si no os importa, voy a ir bajando, os espero abajo-dice marchándose de la habitación
-No te preocupes, ahora te alcanzamos-contesta María. La verdad es que no tiene pinta de ser una rarita o algo por el estilo aunque no sé a que se refiere Eric con lo de ayudarme con mis mareos…- Bueno, si no te importa, empezaré por hacerte unas preguntas. ¿Sufres pesadillas o sueños extraños últimamente?
-Lo cierto es que sí, algún sueño extraño si he tenido
-¿Cómo de extraños?
-Pues, no sabría explicarte-le digo recordando el sueño en el que Eric era Romeo y yo Julieta y estábamos en la fiesta de los Capuleto
-Siguiente pregunta, ¿qué sientes al caerte?
-Pues, no lo sé, me mareo de repente y luego simplemente caigo, aunque me ha pasado desde que tengo memoria
-¿Has sentido alguna vez que el tiempo cambiara con tu estado de ánimo como que un día te levantes muy contenta y haga un día soleado y al siguiente te levantes fatal y no pare de llover?
-Bueno, puede que de pequeña, aunque no lo recuerdo bien, ¿has acabado con las preguntas? Lo digo porque nos esperan abajo
-Sí, bajemos-me dice sonriéndome
-¿No vas a decirme nada respecto a las preguntas? ¿Ni que soy más rara que un perro verde? ¿Nada?
-No-me contesta entre risas-, aunque deberías de tener más cuidado con los sitios donde te caes, podrías caer en algún mal sitio

Una vez terminado el pequeño interrogatorio al que me he sometido gracias a Eric bajamos al salón y me quedo impresionada con como está la casa. Alguien ha puesto música y la gente me felicita mientras paso a su alrededor para conseguir llegar a Anne, que está junto a Eric y Paaul al lado de los ventanales del salón, que están abiertos y dejan ver el jardín y la piscina decorados. También veo como María, que iba detrás de mí, se acerca a Eric y lo lleva al jardín para habla con él, y yo no les quito el ojo de encima excepto para admirar la decoración de la casa.

Hay una mesa en una parte del salón con comida, otra, en la otra esquina, con un montón de regalos, las paredes están llenas de adornos rosas y negros. Voy a la cocina, dejándome llevar por la música y olvidándome de que iba a hablar con Anne y Paaul. Tal y como sospechaba también han decorado la cocina y allí me encuentro con los primos Josh, David y Lily.
-Menuda fiesta que te han montado eh Claire-me dice Josh-. Por cierto, el chico que te ha traído a casa ¿es tu novio?-me dice con una mirada pícara
-Déjala en paz Josh-le dice Lily dándole un golpe en el hombro
-No cambiarás nunca-le contesto a Josh-, y sí, es mi novio ¿algún problema con ello?
-¿De verdad? ¿La pequeña Claire tiene novio? ¡Vaya! Diez dólares menos…
-¿Cómo? ¿Con quién has apostado Josh?-le digo amenazándole con la mirada
-Yo le dije que seguro que era tu novio-me dice David-, pero no hizo caso y apostó que no, y por ello me debes diez pavos Josh-le dice con una sonrisa de oreja a oreja
-Ahh…chicos-me dice Lily-. Ven Claire, dejemos que estos dos sigan discutiendo-me dice pasándome el brazo por encima del hombro y guiándome hasta el sofá
-Sí, será mejor que les dejemos a su rollo
-¿Sabes que todo esto fue idea de aquel chico de ahí fuera?-me dice señalando a Eric, que aún está hablando con María
-¿Idea de Eric? ¿De verdad?
-Sí, al menos él fue quien llamó a todos los que hemos podido venir. Por cierto, recuerdos de los abuelos Luis y Sarah, no han podido venir porque están de tercera luna de miel-me dice riéndose
-¿Tercera? No van a parar nunca-digo riéndome con ella
-Bueno, creo que te reclaman-me dice al darse cuenta de que Anne me llama con la mano para que me acerque-, estaré por aquí si necesitas algo ¿vale?
-Claro, luego te veo-le digo acercándome de nuevo hacia Anne y Paaul
-Menuda fiesta te han montando-me dice Paaul cuando llego a ellos
-Ya, oíd un momento, ¿os importa que salga fuera? Es que aún estoy un poco abrumada con todo esto
-Claro que no, ¿Paaul te importa que…?-le dice ahora a él
-Tranquila, ve con ella, yo estaré en la cocina con Josh y David, divertíos-nos dice antes de irse

Mientras tanto, yo ya he alternado gente que no para de saludarme para ir fuera, y en poco tiempo me vuelven a entretener. No culpo a mis familiares por entretenerme, en todo caso, es mi fiesta, están aquí por mí, pero en este momento me siento como si la tierra fuera a tragarme. Estoy empezando a marearme de nuevo y siento una sensación aún más rara que todas las anteriores. Miro hacia todos lados y veo un poco borroso. Doy una vuelta en círculo, intentando encontrar a Eric y lo último que veo es que se acerca con María intentando que nadie se de cuenta de lo que me pasa, pero al mismo tiempo veo a alguien entre todas las personas, a alguien cuyo rostro me asusta de una manera imposible, Katherine.

No llego a tocar el suelo, pues alguien me recoge justo a tiempo, supongo que es Eric. No puedo ver nada pero escucho algunas voces.
-Voy a llevarla a su habitación, tú avisa a su tía Ash de que se ha mareado y de que la bajaremos en unos diez minutos-Supongo que el que ha dicho eso es Eric y noto que me lleva en brazos con cuidado de no tropezar con escalones. No puedo creer lo rápido que ha sorteado a la gente.

Sigo escuchando voces, voces que se sitúan detrás de mí y que siguen a Eric
-Tranquila Claire, te vas a poner bien-me dice David
-Déjala, ¿no ves que no puede escucharte?-le contesta Josh
-Chicos parad de una vez-les grita Lily a los dos

Noto que me dejan en una superficie blanda, supongo que es mi cama e intento moverme pero no puedo, mis músculos no responden, estoy asustada, pues no veo nada, todo está oscuro y solo quiero poder ver a Eric.
-Lily, David, Josh, ¿podéis ir abajo y avisar a Ash de que Claire se encuentra mejor?-les dice Eric
-¿Por qué íbamos a hacer eso si ni siquiera está despierta?-le dice Josh
-Para tranquilizarla, porque si no todos van a empezar a buscarla y créeme, a Claire no le gusta que la agobien tanto
-Vamos chicos, dejemos que ella haga lo que tenga que hacer-dice Lily, supongo que refiriéndose a María. Escucho que Josh sigue renegando, que David le obliga a seguir caminando y que Lily empuja a los dos para dejarnos solos.

-Eric ¿puedes venir aquí por favor?-le dice María un poco nerviosa
-¿Qué ocurre?-pregunta Eric alarmado
-Tienes que hacerlo-le dice mientras noto que me aparta el pelo de la cara, buscando un punto preciso
-No puedo, no aún, es demasiado pronto María
-Eric, o lo haces tú, o lo hago yo
-Aún no-noto la voz de Eric melancólica-, necesito más tiempo, compréndeme, no puedo hacerlo-¿hacer qué? Está empezando a asustarme. Quiero moverme, hacer que se de cuenta de le escucho, hacerle alguna señal, algo…
-No tienes más tiempo, el tatuaje ya está empezando a salir- Espera un momento, María acaba de decir…¿¿Tatuaje??-¿No lo has visto? Está aquí, en una parte de la espalda. Es pequeño, pero aún así…no podemos esperar a que sea peor-¿Peor? ¿A qué se refieren? Siguen asustándome, y cada vez más…-¡¡Eric!!
-Vale, lo haré, pero después tendrás que ayudarme a explicárselo todo-Le noto cerca de mí, no escucho hablar a nadie más y después, solo noto un pequeño golpe en alguna parte de la frente.

domingo, 17 de julio de 2011

Capítulo 7: La fiesta sorpresa


Ash sube, tal y como me ha prometido, con una bandeja de comida al cabo de un rato, y más tarde viene a recogerla. Como no se que hacer recojo mi cuarto y me doy una ducha.

Me seco y me pongo un pantalón de pijama largo y una camiseta básica de tirantes. Luego, se meco el pelo y saco todo el arsenal que vamos a utilizar: Plancha del pelo, tenacillas, maquillaje, orquillas, peines, etc.

Cuando llega Anne ponemos música en el ordenador y comenzamos a prepararnos. Acabamos sobre las seis y media pasadas, recogemos, nos ponemos los vestidos y los tacones y nos hacemos una mini-sesión de fotos. Después, mientras que reviso mi móvil alguien abre poco a poco la puerta, pero no me doy cuenta.

-¿Sabes que hoy me han mandado al despacho del director?-le digo a Anne, que está en el baño mientras sigo mirando el móvil, de espaldas a la puerta
-Pues sí, he ido contigo-me contesta una voz masculina. Eric entra en la habitación y Anne para darnos un poco de intimidad baja a hablar con Ash.
-Hola-le digo contenta dándole un abrazo
-Vaya, estás de mejor humor-me dice entregándome un ramo de rosas
-¿Un ramo de rosas? ¿Y del color de mi pelo?-contesto sorprendida
-Sí, pensé que te gustarían, ah, y Ash me ha dicho que ahora sube un jarrón con agua
-Son preciosas-le digo dándole un beso
-Tú lo eres más-me dice
-No puedo creer que yo sea preciosa después de verte así-le digo echándole un vistazo de arriba a abajo. Lleva un traje de chaqueta negro combinado con una camisa negra y zapatos negros, y, pese a que va de un color un poco deprimente, le sienta de infarto.
-Estoy seguro de que solo tú piensas eso-me contesta con una sonrisa
-¿Sabes? Vamos a poner algo de color en tu ropa-le digo cortando una de las rosas y poniéndosela en un bolsillo del traje-, ahora si que estás impresionante
-Bueno, ya que tú me has retocado el look, ¿puedo hacer algo por ti?-me contesta serio
-Por supuesto-le digo nerviosa. De repente se acerca a mí y me besa dulcemente y luego se aparta sonriente
-Es que te sobraba un poco de pintalabios-me dice sonrojado
-¿Ah sí?-le contesto pícara acercándole poco a poco por las solapas del traje
-Hola tortolitos-dice Anne, que acaba de entrar en la habitación-. Siento estropearos el momento pero Ash dice que es hora de que os vayáis-sigue diciendo mientras me separo un poco de Eric
-¿Te acercamos a casa de Paaul?-le pregunto
-Tranquila, no hace falta, vosotros iros ya a vuestra pequeña velada romántica, yo aún tengo que llamar a Rebeca
-¿Estás segura?-le vuelvo a preguntar
-Sí, además, Ash me ha dicho que mientras viene Rebeca puedo ayudarla a preparar la mesa y esas cosas
-Como quieras, ¿mañana nos vemos?
-Por supuesto-me contesta con una sonrisa-, pasadlo bien-dice mientras nos vamos de la habitación
-Gracias-contestamos los dos a la vez cogiéndonos de la mano

Verdaderamente la empresa que Ash ha contratado ha hecho un trabajo increíble. Me despido de Ash y Eric me hace de salir de casa casi a rastras. Nos montamos en el coche y una vez en el centro comercial entramos en casi todas las tiendas.

Eric está más contento de lo habitual, lleva consigo una cámara y no para de hacerme fotos. Nos probamos en algunas tiendas unos modelitos de lo más raros y nos hacemos fotos, en general, nos lo pasamos de miedo. En un descuido suyo consigo quitarle la cámara y hacerle unas cuantas fotos, y en venganza, él me hace aún más fotos. Lo que no consigo saber es como ha conseguido sacar mi cámara de fotos de la habitación sin que le viera.

Entramos a los recreativos y nos pasamos allí buena parte de la tarde, para cuando salimos de allí, casi a la hora de irnos a cenar, Eric ha conseguido un enorme oso de peluche blanco para mi.

Mientras paseamos hacia el restaurante veo a alguien cuyos andares me resultan familiares:
-¿Tío Phil?-le grito al hombre haciendo que se de la vuelta
-¿Claire? ¡Vaya!-me contesta contento- ¿Qué haces aquí?
 -¿Estás de broma? ¿Qué haces tú aquí? Creía que estabas en España
-Y lo estaba, pero decidí volver, además, hace tiempo que no veo a mi sobrina favorita-me dice abrazándome
-¿Piensas que voy a creerme que has viajado desde España hasta Los Ángeles solo para verme?-le pregunto apartándole confusa mientras me doy cuenta de que Eric le hace un gesto raro a Phil
-Es la verdad, así que tienes que creerme. Por cierto, ¿no me presentas a tu amigo? Te prometo que no le diré nada a Ash
-Eric, Phil, Phil, Eric-digo señalándoles respectivamente-. Y no hace falta que le ocultes nada a Ash porque sabe que estoy con él
-Entonces, ¿este chico es tu novio?-me dice con tono burlón
-Lo soy, y, perdone que interrumpa la conversación pero Claire, tenemos que ir a cenar, si no cancelarán la reserva, y, estoy seguro de que tu tío tendrá algo que hacer a estas horas de la noche
-Es cierto-contesta Phil dándole la razón-, Claire, me alegro de verte y eso pero tengo que irme, en mi hotel cierran dentro de nada el restaurante para cenar y tengo un poco de hambre, mañana me pasaré por casa ¿te parece bien?
-Supongo, aunque no pases muy temprano ¿vale?
-Claire, parece mentira que aún no me conozcas, ¿en serio me ves con cara de madrugador?-me dice otra vez de broma
-Apuesto que no estarás despierto ni a la hora de la comida-le contesto sin poder contener una risilla
-Ya, muy graciosa, bueno, Eric, un placer conocerte, Claire, te veo mañana-Y al terminar la frase se despide con la mano y se va andando rápido
-¿Nos vamos?-me dice Eric cogiéndome de la mano que me queda libre
-Sí, claro-le contesto intentando que no se me caiga el gran oso de peluche

Camino junto a Eric metida en mis pensamientos e intentando que no se me caiga ni el peluche ni las compras hasta que me doy cuenta de que me está guiando hacia el parking.
-¿No íbamos a cenar?-le pregunto un poco confusa
-Y vamos a ir a cenar, es solo que llevamos muchas bolsas, dejamos las bolsas y volvemos-dice abriéndome la puerta del coche y cogiendo mis bolsas-Oh, ¡vaya!
-¿Qué ocurre?-le digo intentando ver el mensaje que acaba de llegarle
-Te lo dije, han cancelado la reserva. ¿Vamos a tu casa, cojo algo de comida y te llevo a un sitio especial?
-Como quieras-le contesto un poco seca
-¿Te ocurre algo?-me pregunta cuando él entra en el coche y pone el motor en marcha
-Nada
-Pues te noto rara-me dice preocupado
-Solo estoy un poco cansada, creo que cuando lleguemos voy a cambiarme de zapatos
-¿Te molestan los que llevas?-me dice mirándome a los ojos y pasando por completo de la carretera
-¡La carretera!-le digo aferrándome al asiento
-¿Contestas a mi pregunta?-me dice mirando ahora la carretera
-Sí, me molestan un poco-Le contesto, y no vuelvo a hablar durante todo el trayecto a casa, a pesar de que él no para de hablarme de los sitios a los que podríamos ir.

Cuando llegamos a casa intento convencer a Eric de que entre él, deje las bolsas y coja unos zapatos más cómodos de mi habitación pero insiste tanto que al final cedo y le acompaño. Al llegar a la puerta de casa saco las llaves del bolso y mientras abro la puerta me doy cuenta de que Eric ya no está a mi lado y de que la casa está en completa oscuridad:
-¿Eric? ¿Ash? ¿Dónde estáis?-pregunto alarmada. Y de repente todas las luces se encienden y veo a un montón de gente que sale de sus escondites y gritan:
-¡¡SORPRESA!!-y justo en ese instante reconozco a todos los que acaban de salir de sus escondites: la tía Emma, el tío Phil, el tío Jhonny, la tía Caroline, el tío Ben, los tíos Peter y Charlotte, Denisse y Harold, Helen y James, la tía Ash, Rebeca, el primo Ben y el primo Josh, la prima Lily, la prima Christina, las cuatrillizas, Anne, Paaul, Eric y a más gente que no llego a reconocer del todo
-¿Qué es todo esto?-pregunto en estado de shock, aún no logro asimilar por qué casi toda mi familia está en casa
-Cariño, han venido todos a verte porque es tu cumpleaños-me dice Ash, que sale como puede entre la gente y se acerca a mi para abrazarme. Ahora lo comprendo todo, ahora comprendo por qué todos estaban tan cariñosos conmigo, por qué el director me ha felicitado y por qué nadie quería quedar conmigo
-¡TÚ!-le grito a Eric- Estabas al tanto de todo y ni siquiera me has dado una pista-le digo con una mirada asesina
-Siento haberte engañado pero se supone que a quien se le va a dar la sorpresa no se le puede avisar de nada
-Cielo, no te enfades, todos estábamos en esto, ¿por qué no dejas las cosas y empezamos con la fiesta?-me dice cogiendo el peluche que Eric había conseguido para mí del suelo, pues había caído al abrir la puerta del susto que me habían dado
-Si no os importa, voy a subir las bolsas arriba y ahora vuelvo ¿vale? Vosotros empezad con la fiesta-digo cogiendo las bolsas y el peluche y dirigiéndome a las escaleras
-No tardes demasiado, tienes que ver como han dejado esto después de que te fueras-me dice la prima Christina eufórica
-Tranquila, no pienso escaparme-contesto desde las escaleras. Una vez en mi habitación dejo las bolsas y noto que alguien abre la puerta, sin duda, no podía ser otro que Eric