miércoles, 15 de diciembre de 2010

Capítulo 5: Excursión a la playa


Llegamos a la playa en menos de cinco minutos. Eric aparca, me baja del coche cogiéndome en brazos como los recién casados y se deja caer, conmigo en brazos, en la arena clara y fina y observa el paisaje con detenimiento. Luego esparce una toalla grande y vuelve a colocarnos como antes.
-¿Qué te parece?-dice finalmente
-Es…impresionante-digo sin dejar de apartar la vista de él-, ah, y la playa también-él se ríe y me mira con la misma sonrisa pícara de antes, cuando me proponía secuestrarme
-¿Nos bañamos?
-¿Estás loco?-le digo apartándome un poco y mirándole a la cara
-Solo sugiero una idea, sosa-me dice riéndose. Sé que solo quiere picarme, que lo hace sin mala intención y solo para divertirse pero aun así le doy el gusto, no puedo soportarlo
-¿Sosa? Habló el señor secuestrador-digo mirando a otro lado
-¿A que te tiro al agua con ropa y todo?
-¿A que no me tiras al agua porque si lo haces te mato?
-¿Quieres ver como te tiro al agua y no muero en el intento?
-¿Quieres ver como no me tiras al agua?-digo observando lentamente como se prepara para cogerme en cualquier momento, así que no se me ocurre otra cosa que saltar de la toalla y comenzar a correr por la playa- ¿A que no me coges?-le digo burlona
-¿A que sí?-contesta saltando de la arena y corriendo hacia mí. Viene tan rápido que no me da tiempo a correr, me tira en la arena y cae conmigo-¿Ves como sí que te cogería?
-Ya lo veo-digo recostándome un poco en su pecho y, cuando menos me lo espero, va pasando sus brazos alrededor de mi, me coge,  se levanta conmigo en brazos, me deja en suspensión a modo de que voy a caerme, me mira con una sonrisa juguetona y puedo ver en sus ojos lo que se avecina…Me lleva corriendo hacia la orilla y se adentra un poco en el mar, riéndose al ver que no quiero mojarme y que cada vez subo más encima suya
-Eric, sé lo que intentas hacer, no lo hagas, ni se te ocurra hacerlo…porque si lo haces…-y no me da tiempo a terminar la frase, pues me deja caer al agua, con la ropa que llevaba para ir al instituto y la que casualmente me había comprado justo el día anterior…Menos mal que al menos mi móvil está a salvo en la maleta.

Salgo del agua echa una furia. Eric me espera en la orilla y no para de reírse al ver mis pintas hasta que ve mi cara y de repente se pone serio:
-Claire, por favor, ni se te ocurra hacer lo que creo que estas pensando hacer, si no, atente a las consecuencias
-¿Sabes?-le digo mientras me acerco más y más a él- Ya me da igual-le susurro al oído mientras me tiro encima suya y le mojo
-¡Claire! ¡Levántate! Estás mojándome entero, ten compasión
-Tú no has tenido ninguna conmigo-digo entre risas intentando que no se escape. Le cojo las muñecas, le beso, y entonces deja de resistirse y me sigue el beso apasionadamente mientras me levanta con cuidado y se tira al agua conmigo. Seguimos jugando durante un largo rato en el agua y cuando salimos, volvemos a la gran toalla en la que estábamos tumbados antes y nos la echamos encima.

-¿Te lo has pasado bien?-me pregunta mirándome a los ojos
-¿Bromeas? Me lo he pasado impresionantemente bien, aunque he de admitir señor secuestrador que me lo hubiera pasado mejor con un bikini, ya que el conjunto que llevo puesto me lo compré ayer…-Se queda callado y a los pocos minutos vuelve a hablar
-¿Ash ya está trabajando?
-Sí, ¿por qué lo preguntas?
-Puesto a que si quieres que volvamos al instituto deberíamos cambiarnos de ropa, a no ser que prefieras estar aquí toda la mañana
-Vale, nos secamos y vamos a mi casa, ¿llevas ropa seca para cambiarte?
-¿Crees que no sabía que vendríamos aquí?
-Entonces eso es que sí, así que dentro de un rato nos vamos ¿vale?-le digo acurrucándome en él

Una vez que volvimos a casa dejé a Eric en el baño de abajo y yo subí a darme una ducha. Al salir fui a mi habitación y encontré un conjunto que Eric debía haber preparado antes encima de mi cama. Me puse lo que él había dejado preparado, una blusa azul eléctrica, una falda vaquera que daba por perdida, unas converses negras y una rebeca negra, y, al terminar bajé a ver a Eric.

Él iba aún más impresionante, pues llevaba una camiseta de manga corta del mismo color que mi blusa que se ajustaba a su perfecto cuerpo, unos vaqueros que le quedaban de infarto y unas converses negras que parecían nuevas y para rematarlo me esperaba con una sudadera negra en los brazos y cuando me vio me puso un pañuelo azul y negro que no sabía que tuviera.
-Estás preciosa-me dice dándome un beso en la mejilla y cogiendo su maleta
-Tú tampoco estás nada mal, creo que me dejaré secuestrar todos los días si te veo así-le digo sonrojándome- ¿Qué hora es?
-Hora de regresar al mundo real y volver al instituto-me dice agarrándome de la cintura y dirigiéndome hacia el coche

Llegamos al instituto justo cuando sonó el timbre y entramos a la cafetería sin problemas. Eric me acompañó hasta la mesa donde solíamos sentarnos y al llegar Anne junto a Paaul se acercó a mi oído y me susurró: Ahora vuelvo preciosa

Anne y Paaul se quedaron perplejos, pues no me habían visto nunca así de feliz y seguían con la boca abierta mientras me sentaba.
-Menudo cambio ¿no?-me dice Anne intentando no tartamudear
-Lo sé…es genial-le digo sin dejar de sonreír y un poco ruborizada
-Ya, es genial y todo eso pero, ¿por qué habéis faltado a las tres primeras horas?
-¿Quién te lo ha dicho?
-C, no soy tonta, os he visto de marcharos en el coche esta mañana, ¿a dónde te ha llevado?
-A la playa-contesto, acordándome de lo bien que lo hemos pasado y de lo raro que había empezado el día
-Ya me lo contarás luego-me dice indicándome que está de vuelta.

Y efectivamente, está de vuelta, y viene con una bandeja llena de comida, ya que se ha fijado en que ninguno había sacado nada para desayunar. Desayunamos tranquilos mientras hablábamos del fin de semana y luego aguantamos las tres clases restantes, que, para mi gusto, se hicieron eternas, y me las pasé todas pensando en qué podría estar haciendo con Eric en la playa en esos momentos.

Una vez en casa Eric se quedó abajo preparando la comida mientras que yo me pongo un poco más cómoda en mi cuarto. Me quito la ropa y me pongo un bikini, el mismo que cuando vino a casa con Anne y Paaul. Miro hacia la ventana y veo la sudadera que él llevaba en la playa, la que yo había mojado, ya está seca así que decido ponérmela. Cojo también unos pitillos negros y unas zapatillas de andar por casa. Me recojo el pelo en una coleta un tanto despeinada y me miro al espejo, <<Menudas pintas>> pienso. Decidida a hacer un poco el ridículo decido bajar a la cocina para comprobar como va todo. Mientras voy bajando las escaleras lentamente para no caerme me llega un aroma embriagador y como cosa normal en mí dejo de concentrarme en las escaleras y caigo rodando por ellas. Al llegar al suelo Eric está en pocos segundos a mi lado.
-¿Estás bien?-me pregunta
-Si, solo he…tropezado, ¿qué estás preparando?-le pregunto aún trastornada por el delicioso olor
-Es una sorpresa. ¿Te duele algo?
-Esto-le digo mirándolo a él-, un poco la rodilla pero no te preocupes, un moratón más para la colección-digo sonrojándome a la vez que río
-Me impresionas…
-¿Qué?-pregunto extrañada, creo que tantas caídas últimamente me están dejando fatal
-Que me impresionas, que ríes incluso en el peor momento
-Que se le va a hacer, mejor reír que llorar
-Mejor, no me gustaría verte llorar-me dice dándome un beso en la mejilla y cogiéndome en brazos como en la playa hasta dejarme en el sofá-. Claire, a la comida le queda poco, ¿podrías aguantarte las ganas de caerte o hacerte daño durante unos cinco minutos?
-No se si seré capaz-le digo bromeando mientras se va a la cocina

A los cinco minutos, como prometió, vuelve con una bandeja redonda y plateada en la mano y cuando la deja en la mesa y consigo ver lo que hay en su interior no consigo quitar la cara de asombro cuando veo una suculenta pizza en ella. Eric se ríe al ver mi expresión y me aparta un trozo en el plato y repite la acción con el suyo. Cuando acabamos, me pregunta:
-¿Estaba bueno?
-¿Me preguntas que si está bueno? Bueno no, buenísimo
-Me gusta que te guste-me dice acercándose a mí
-Y a mí me gusta que te guste que a mi me guste-le digo riéndome y repitiendo su movimiento, y, por primera vez, veo que Eric se sonroja y lo intenta disimular mirando a otro lado. Entonces le cojo por la barbilla suavemente, le acerco a mí y nos besamos. Y seguimos juntos en el sofá hasta que aparece Jake y se sube encima de nosotros dando lametones a diestro y siniestro. Eric se levanta y empieza a recoger la mesa mientras que Jake no para de darme lametones. Deja los platos en el lavavajillas y cuando vuelve he conseguido quitarme a Jake de encima y estoy de pie esperándole.

-Ahora que estamos más tranquilos podríamos… ¿esa es mi sudadera?-pregunta extrañado
-Sí, no sabía que ponerme, la encontré en mi habitación, pero si quieres te la devuelvo-digo haciendo el amago de quitármela
-No, tranquila, no hace falta, además te queda muy bien-me dice un poco nervioso
-Gracias-le contesto con una sonrisa-, por cierto, ¿Cuándo piensas ponerte el bañador?
-Es verdad, la piscina…Se me había olvidado ¿Me esperas fuera?
-Por supuesto-le digo, pero cuando voy a moverme me doy cuenta de que algo me retiene y al darme la vuelta para comprobar el qué veo que Eric tiene mi mano entre las suyas
-Se te olvida algo-me dice acercándose a mí y besándome dulcemente-, ahora si puedes continuar-me contesta con una sonrisa de esas que me gustan

Voy a la habitación del jacuzzi, cojo dos toallas de un armario y las dejo en una de las hamacas de la piscina. Luego me quito la ropa, la dejo en la otra hamaca y me tiro al agua. Nado durante un rato mientras espero a Eric y cuando llego de nuevo a la escalera, tras haber cruzado la piscina buceando, encuentro cerca, pero que muy cerca la cara de Eric. Me aparto enseguida, pues no esperaba verlo de repente.
-¿Estás bien?
-Sí, solo, me he asustado, creía que me avisarías o algo así
-Lo haré la próxima vez-me dice mientras se mete en la piscina. La verdad es que está impresionante en bañador. Jugamos durante un rato hasta que subo encima de él y veo un pequeño tatuaje detrás del oído derecho
-Eric ¿desde cuando tienes un tatuaje detrás de la oreja?-no recuerdo haberme fijado en que tuviera algún tatuaje la primera vez que le vi.
-Oh, eso…no es nada, lo tengo desde hace tiempo-dice frotándoselo con la mano
-¿Qué significa?-pregunto mientras bajo de su espalda para poder mirarle a la cara
-¿Te importa que hablemos de eso luego?-dice frotándose los ojos
-Como quieras, ¿te apetece que salgamos y nos quedemos en el salón?-le pregunto, sé cuando está incomodo con la conversación

Salimos de la piscina y nos quedamos un rato acurrucados en una de las hamacas con una toalla encima hasta que nos secamos. Me pongo su sudadera y él se pone solo unas bermudas. Ponemos una película en el DVD y nos acurrucamos en uno de los sofás, ya que en el otro está Jake, y como es pequeño…Y justo cuando está terminando la película se va la luz.
-Perfecto, a ver ahora que hacemos-digo yo
-¿Tienes alguna vela por aquí?-me pregunta Eric levantándose
-Sí, creo que están en la cocina
-Vale, voy a buscarlas, y no te muevas de aquí, no quiero que vuelvas a tropezar
-Vale…-le contesto refunfuñando como una niña pequeña aunque no me importa lo que ha dicho y le digo en silencio a través de la oscuridad.
-Claire te he dicho que te quedaras en el sofá-me dice cuando estoy detrás suya
-Lo sé, pero me da igual, no me importa correr el riesgo de volver a tropezar-le contesto recorriendo su espalda con un dedo-, además, no se me ocurre nada mejor que hacer…
-Claire, no tientes la suerte…-me dice dándose la vuelta
-Es la suerte la que me tienta, a ver si no a que viene dejarnos sin luz…-le contesto repitiendo el gesto de antes pero ahora por su pecho aunque antes de que la cosa vaya a más me sujeta la mano
-Claire, en serio, no creo que pueda controlarme más
-Y yo creo que es cosa del destino…si no la luz no se habría ido, no nos habríamos quedado a oscuras y ahora mismo estaríamos hablando sobre una aburrida película sentados en el sofá…
-Tú lo has querido-me contesta mientras me besa apasionadamente, nuestros cuerpos se acercan y siento que hace mucho calor. Me quita la sudadera y paso mis piernas alrededor de su cintura y los brazos alrededor de su cuello, me apoya en la mesa de la cocina y mientras me da mordisquitos en el cuello veo en la esquina de la cocina una cara conocida, ésta me sonríe, desaparece y vuelve la luz.
-Para, para, para-le repito a Eric apartándolo de mi lado y acercándome corriendo al sitio donde estaba la cara
-¿C qué es lo que pasa?
-Acabo de ver una cara justo aquí-digo casi jadeando- y, y me ha sonreído y, y luego…ha venido la luz…-digo cayendo al suelo de rodillas
-Vale-me dice acercándose a mí-, respira hondo, seguramente tu imaginación te ha jugado una mala pasada
-Te juro que estaba aquí-repito llevándome las manos a la cabeza
-Tranquila, tranquila-me repite Eric mientras me levanta del suelo y me abraza con fuerza.

Una vez más tranquila me lleva hasta mi cama en brazos y me acuesta allí. Él se ha acostado a mi lado y eso me deja más tranquila. Sigo contemplando su hermoso rostro hasta que me quedo dormida y al parecer no soy la única que se ha quedado dormida.

Para cuando despierto me doy cuenta de que la calle ya está oscura del todo. Miro a mi lado y Eric sigue ahí, dormido como un bebé. Me levanto sin hacer ruido y le tapo con la sábana que acabo de quitarme. Voy hacia mi escritorio, donde está mi móvil y compruebo la hora. Al volver a la cama me doy cuenta de que Eric ya está despierto:
-¿Cuánto tiempo llevamos dormidos?-me dice frotándose los ojos
-Aproximadamente una hora-le contesto sentándome a su lado y acariciándole el pelo
-Es tarde ¿verdad?
-Depende de para que quieras saberlo-le digo al oído cuando se incorpora para ponerse a mi altura
-Quiero saberlo porque tengo una casa a la que volver y unas cosas que hacer antes de volver a casa, aunque ya esperarán hasta mañana
-Entonces es temprano, además, no puedes dejarme sola ahora, Ash aún no ha vuelto, ¿y si me caigo por las escaleras y no hay nadie abajo para recogerme?
-En ese caso me quedaré, pero solo hasta que venga Ash, no me gusta dejarte sola
-Bueno… ¿qué hacemos ahora para no aburrirnos?-le pregunto inocente- Porque podríamos retomar lo que estábamos haciendo antes…
-No creo que sea buena idea…Ash está a punto de llegar-dice apartándose un poco
-¿Cómo estás tan seguro?-le pregunto, aunque no creo que me responda, pues en ese momento escucho unas llaves en la puerta y al instante siguiente escucho como se abre.
-¿Claire estás en casa?-pregunta Ash gritando
-Sí, estoy arriba, un momento-le grito a modo de respuesta. Me pongo una camiseta, una de las mías, al recordar que solo llevaba el bikini y unos pitillos, y le paso a Eric una camiseta de su maleta.
-Oye ¿sabías que hay un coche con cristales tintados aparcado fuera?-me pregunta mientras bajo las escaleras- Oh, vaya, no sabía que tuvieras compañía-dice al ver a Eric bajar las escaleras justo detrás mía-, me alegro de verte Eric, por cierto Claire, ¿no tienes clase mañana? Es un poco tarde…
-Pues, tenemos, la verdad-le contesta Eric con una sonrisa de las suyas
-¿Estáis en la misma clase?-pregunta Ash sorprendida
-Sí Ash, y Eric ya se iba, como has dicho, tenemos clase mañana-contesto yo un poco nerviosa
-¿Ya? ¿Por qué no te quedas a cenar? Así podrías contarme que hacéis en clase-le dice con una sonrisa
-Me encantaría, pero no puedo, llevo todo el día fuera de casa y como has dicho, mañana tenemos clase, y la verdad es que estoy un poco cansado
-Bueno, otro día será, que tengas un buen día, digo, noche-dice riéndose
-Claro-digo cogiendo su maleta y cerrando la puerta al salir-, puedo acercarte a casa, si quieres
-Tranquila, prefiero pasear un poco
-De verdad, no me importa coger ahora el coche
-Claire, en serio, no hace falta-me dice dándome un tierno beso-, además tienes que darle unas cuantas explicaciones a Ash-me susurra al oído
-¿Mañana nos vemos?
-Claro-me dice agarrándome de la cintura y susurrándome ahora algo al oído- ¿ves ese coche de ahí? Es ella, está esperándome, de todos modos, te veo mañana
-Eso no lo dudes, no te librarás de mí tan fácilmente-le susurro yo, viendo como va hacia el coche rojo con cristales tintados y desaparece en la oscuridad.

Tal y como Eric me había susurrado Ash me hace un montón de preguntas y yo le cuento que se ha quedado a comer, que nos hemos bañado en la piscina y que hemos visto una película, omitiendo claramente que nos habíamos saltado las tres primeras clases para estar en la playa, que se ha ido la luz y que el momento se ha puesto un poco tenso… Después de hablar con Ash me acuesto sin cenar, estoy rendida y ha sido un día un poco largo.

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